miércoles, 28 de abril de 2010

The Doctah

Hace unos veinte días escribí un post sobre Doctor Who en la que señalaba cómo estaba semienganchado a la serie. Craso error, estaba enganchado y aún no era consciente de ello. El fin de semana pasado acabé con la cuarta temporada de esta estupenda serie y así pude acabar con la etapa del décimo Doctor. Además, he extendido mis ganas porque T. se ha visto bastantes episodios conmigo y Mokko ha empezado a verlos también, jejeje.

He disfrutado como un chiquillo. Una serie de ciencia ficción con todas las letras sí, pero también una serie de aventuras, de viajes al pasado y al futuro, de encuentros con personajes históricos. Y eso que también lo he pasado mal porque cada final de temporada, y han sido cuatro, es una despedida, una despedida distinta en cada ocasión, que te emociona, te hace vibrar por dentro y, en algunos casos, te deja con un nudo en la garganta. Que viajar por el tiempo y el espacio disfrutando aventuras es genial pero acarrea situaciones extremas y arriesgadas, y como dice la madre de Martha Jones el Doctor atrae el peligro, aunque no es culpa de él, claro.

En estas cuatro temporadas han existido dos Doctores, Christopher Eccleston (el noveno) y David Tennant (el décimo), que han aportado mucho al personaje. Porque el Doctor se regenera cuando siente que va a morir pero en ese proceso pierde parte de su forma de interactuar, de su personalidad, de ser quién es; por eso cada Doctor es distinto, particular, con sus manías y sus gestos. Ecclestone fue el primero tras mucho tiempo sin doctor y era divertido aunque cuando se ponía serio su mirada era dura; mientras que Tennant le dio ese puntito de locura marca de la casa, con una curiosidad permanente, extrovertido, en una escena podía estar mirando inquisitivamente y al momento siguiente soltar una carcajada y reir como un niño. Es como obligarte a elegir a quien prefieres, a mamá o a papá. No sabría con cual quedarme porque Tennant tuvo la ventaja de estar tres temporadas completas, ganándose el cariño de todos los fans. Y el mío, por supuesto.


Luego están las compañeras del Doctor, las tres mujeres, porque el Doctor aún sabiendo lo que puede pasar necesita compañía, necesita a alguien que le frene cuando en ocasiones se enfada y amenaza con desatar todo su poder. Rose Tyler fue la primera y se ganó mi corazón forever and ever; la relación que mantenía con el Doctor fue más allá de una simple compañera. Eso perjudicó muchísimo a la siguiente, Martha Jones, porque ya sabemos lo que sucede después de una ruptura, que siempre recuerdas a la persona amada, y Martha lo pasó francamente mal, a pesar de ser la más inteligente e igualmente luchadora. Donna Noble, la tercera, es divertida, chillona, cabezota y testaruda, típicamente británica, pero con un gran, un enorme corazón y siempre está señalando que es una persona de lo más ordinaria, normal y común cuando sabemos que no es así; tiene algunos de los momentos más divertidos de estas temporadas del Doctor. No se merece el final que los guionistas le dieron, el último episodio de la cuarta temporada me dejó hecho polvo por eso y me entristeció porque me pareció injusto, así que ya ven, soy un jodido sensiblero (eso o es la primavera esta). Como diría Khan, desde el fondo de mi corazón te apuñalo y te maldigo, Russell T. Davis.


Y luego están los secundarios, de los cuales me he convertido en un gran fan: The face of Boe, Cassandra, los Ood, Jack Harkness... Así como los archienemigos del Doctor: los Dalek, los Cybermen, etc. Todos ellos se hacen contigo a la que te descuidas y se convierten en parte importante de la serie.

Es muy difícil decidir cuáles de los episodios son los mejores. Muchos están estrechamente ligados y detalles o frases que aparecen en un episodio pueden alcanzar un verdadero significado varios episodios más adelante o en otra temporada. La calidad es bastante buena, si consigues superar el impacto inicial del primer episodio al ver a los maniquíes andando, claro; todos son entretenidos, te descubren cosas nuevas. Los hay más orientados a la aventura, otros tienen aspectos de terror, otros son de acción pura y dura. No quiero contar mucho sobre las tramas por si alguien está interesado y evitarle los spoilers, porque nada enfada más que te cuenten qué va a suceder. Si tuviese que elegir pondría de la primera temporada el dúo The empty child y The doctor dances, ambientados en plena Segunda Guerra Mundial; de la segunda temporada elegiría The girl in the fireplace y el dúo The impossible planet y The Satan pit, aunque New Earth es muy bueno también; de la tercera temporada me llevaría Blink y el dúo Human nature y The family of blood, estos dos ambientados un año antes de la Primera Guerra Mundial; y por último, de la cuarta escogería Silence in the library y The forest of the dead, ambientados en una biblioteca gigantesca.


Así que como ven me he convertido en un fan del Doctor, tanto que creo que voy a destinar parte del dinero del curso de esta semana a pillarme las cuatro temporadas, Eccleston y Tennant se lo merecen. Este mes comenzó la quinta temporada, con un nuevo Doctor; todavía tengo el cuerpo mal por la despedida de Tennant así que esperaré a que emitan la temporada completa y la veré en verano.

Jo, que largo me está saliendo este post. Y además si yo lo que quería es hablar de otra cosa relacionada con la serie. Pero, bueno, eso será mañana.

Continuará...


6 comentarios:

Shanks dijo...

Yo aún no he tenido tiempo ni de bajarla...Unos problemillas de pc...Pero eso de saber que algo malo va a pasar en la últimisima temporada...buff, que no estoy yo padesufrí!!

starfighter dijo...

Shanks, dale una oportunidad, aunque pasen cosillas que te hagandesufrir un poquillo ;)

mokko dijo...

lamadrequeteparió!!!!!

starfighter dijo...

Pero bueno, si no he dicho nada :)

Lilith dijo...

Jijiji como voy leyendo de más antiguo a más nuevo... ahora me han dado incluso más ganas de verla ^_^

starfighter dijo...

Lilith, me alegro y aprovecha que se puede conseguir facilmente ;)